Inicio

Orgullo una vez concluidas

José Ángel Guedea Adiego

7º Dan de Judo - Árbitro Nacional - Maestro Entrenador Nacional

Orgullo una vez concluidas

He visto un video de Tiago Camilo y ¡qué bueno es!, me dice mi alumno matutino José Luís Pérez, primer dan, un día por la mañana cuando llega al club antes de empezar la sesión.  

Jorge Monge por la tarde me hace la misma observación.

Al poco tiempo David Crespo me dice que ha visto un video de Flavio Canto titulado “el rey del ne waza”, donde se ve como encadena desde cualquier situación de pie a suelo con una precisión impecable.

Como  ya he comentado alguna vez las Jornadas de Torrelavega se gestaron en Alicante, en agosto, en la playa del Postiguet. Allí cuando en el albergue aun no había aire acondicionado y pasábamos mucho calor, Raúl Merino comentaba que cómo no se organizaba algo así pero en el norte de España, donde el clima en esas fechas sería más propicio.

Y así se pensaron. Las primeras en el 2000, había que buscar un maestro. Por afectividad, confianza, y porque lo conocíamos pensamos en el maestro Le Berre. Raúl decidió que fuera yo el acompañante.

Y Raúl Merino y Fernando Méndez, co artífice de las Jornadas se pusieron manos a la obra

Recuerdo esas Jornadas con apenas 60 participantes en una nave que hacía las veces de polideportivo de la Residencia, donde el maestro Le Berre no defraudo y las Jornadas salieron adelante.

Raúl y Fernando decidieron seguir y en las siguientes ediciones, 2001, 2002, 2003 y 2004, quizá no atreviendo a meterse en “grandes aventuras”, echaron mano de lo que tenían más a mano, todos por supuesto de un nivel contrastado y con un prestigio evidente, pero todos cercanos. Así: Lee, Perico, Uzawa, Héctor, De Frutos, Mirian, Taira y Sotillo.

Como todo iba viento en popa, se vinieron arriba y se les ocurrió que el siguiente podía ser alguien más famoso, con “más nombre” y pensaron en Fujii.

Con toda la problemática que conlleva traer a un importante campeón japonés, en 2005 Fujii lideró las Jornadas.

Y pienso que fue entonces cuando decidieron que ya no podía andarse por las ramas, y si se habían venido arriba cuando trajeron a Fujii, se crecieron y los siguientes fueron Geesink, Jatskevitch, Capelleti, Jeon, Isabel Fernández, Okada, Lee Von Hee, Jimmy Pedro,Choi min Hoo, Koga, Nomura, Kim, todos ellos aderezados y rodeados por maestros de la calidad de Macario, Nano, Mariani, Carratala, Swain, Le Berre, Claveras, Valverde, Blas, Paco Lorenzo, Rochela y Paz. 

Y hasta aquí. Por mi amistad con Raúl, yo he vivido siempre de cerca las Jornadas.

Fue el Postiguet el punto de partida y luego para cada una de ellas. Raúl me ha consultado en ocasiones, e informado en otras sobre los Profesores con los que se iba a poner en contacto.

He vivido la ilusión de cada preparación. He compartido su angustia cuando en ocasiones, en un momento determinado, no les parecía número suficiente para realizar las Jornadas en un ambiente digno. 

He asistido todas las veces menos en una ocasión, que me coincidió con una operación quirúrgica fruto de mi accidente.

He tenido el privilegio de vivirlas desde la organización, y la suerte de conocer y tratar en persona y de primera mano a los legendarios Geesing, Jatskevich, Capelleti, Jeon, Okada, Lee Von Hee, Jimy Pedro, Cho Min Ho, Koga, Nomura, Kim…

No cito a los maestros españoles porque con todos ellos he tenido y tengo más o menos relación.

Y en esto de las Jornadas, pienso que podríamos hablar de tres etapas.

La primera, las primeras con el maestro Le Berre que fue el detonante.

Una siguiente etapa hasta 2004 lideradas por maestros relevantes residentes en España.

Y desde 2005 que abrió con Fujii la brecha y se movió a otro nivel, siguieron todos los que he nombrado antes.

Se que Raúl siempre ha tenido un listado de posibles con posibilidad de jugar.

Y este año toca lidiar con Brasil… Las figuras serán Flavio Canto y Tiago Camilo.

Y me dispongo a vivir con ellos la preparación de estas Jornadas disfrutando de  todas sus fases:

 

Ilusión, incertidumbre, impaciencia, angustia, preocupación, relajación cuando se pone en marcha la maquinaria y las Jornadas empiezan a rodar…y finalmente satisfacción y orgullo una vez concluidas.